Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘párroco’

Pbro. Lic. Saúl Ragoitia Vega

En “momentos de crisis: misericordia”, esta expresión, de entrada da la impresión de un continuo clamor: “que alguien se apiade de nosotros y tenga misericordia”, no es precisamente este el sentido que se le quiere dar, sino por el contrario, es descubrir dos cosas, en primer lugar es descubrir el amor de Dios en nuestras vidas, en efecto, “« Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, y estando nosotros muertos por nuestros delitos, nos dio vida por Cristo » (Efesios 2,4s); y en segundo lugar, es descubrir el llamado a practicar la misericordia, como principio fundamental de la justicia y de la paz que tanto necesitamos.

La misericordia es el atributo más estupendo del Creador y  Redentor, que revela su amor, “Precisamente porque existe el pecado en el mundo, al que « Dios amó tanto que lo dio su Hijo unigénito, Dios que  ‘es amor ‘, no puede revelarse de otro modo si no es como misericordia.”. (Dives in misericordia n. 13). Misericordia que se vive en la meditación de la Palabra de Dios, en la Eucaristía y en la Reconciliación. Quien se sabe amado por Dios reconoce y vive la misericordia divina, descubriéndose a sí mismo con una dignidad absoluta, a pesar de su pecado. Esta verdad, del amor misericordioso de Dios, que es infinito, benigno y compasivo, en tiempos de crisis, nos anima y nos llena de esperanza.

Si  hemos recibido de Dios misericordia, ¿cómo no ser misericordiosos?. El practicar la misericordia nos lleva a la conversión y al perdón, nos lleva a construir lazos de unidad, purifica las relaciones humanas y nos lleva a vivir la justicia y la paz; ser misericordiosos, dice mucho de cada uno, se revela la esencia de nuestra dignidad humana; nos hace más humanos.

Tener misericordia no es lo mismo que sentir lástima; la misericordia mueve las entrañas y el corazón para buscar soluciones ante la miseria humana, a diferencia de la simple lástima, que nos vuelve pasivos.

Es por eso, que la Iglesia, da testimonio, profesa y proclama, y pone en práctica la misericordia, basta recordar las 14 obras de misericordia, que de manera concreta se proponen a todo buen cristiano.

El amor misericordioso no se queda en un plano unilateral, en el que parece que solo una parte es la que ofrece y da, y la otra que recibe y toma, como por ejemplo los padres que educan y los hijos que reciben la educación; por el contario, siempre hay un beneficio, puesto que pude experimentar el amor misericordioso, o se puede encontrar en estado de ser objeto de recibir misericordia, recordemos el sermón de la montaña: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”.

La misericordia es el fundamento de las relaciones mutuas entre los hombres, en igualdad y justicia, que nos introduce en el espíritu del más profundo respeto de lo que es humano y de la recíproca fraternidad, por eso en tiempos de crisis: MISERICORDIA.

Anuncios

Read Full Post »